¿Sería posible una Renta Básica Ciudadana?

1En unas jornadas celebradas recientemente en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, varios profesores universitarios de Economía defendieron diferentes propuestas que podrían ser respaldadas siempre que se realizase una reforma fiscal.

Daniel Raventós, doctor en Ciencias Económicas de la Universidad de Barcelona defendió el concepto de Renta Básica Universal para paliar las desigualdades sociales.

José Antonio Noguera Ferrer, doctor en Sociología por la misma universidad, planteó la llamada Renta Garantizada, una renta diferencial que complementaría los ingresos de aquellas familias que viviesen bajo el umbral de la pobreza.

Ambas propuestas, aunque diferentes en el ámbito de aplicación, coinciden en la necesidad de abordar una reforma fiscal profunda que grave en mayor medida las rentas mas altas y los grandes capitales.

El debate está servido. Los hay que cuestionan estas ideas por irrealizables económicamente y los que defienden que no solo no es irrealizable sino que sería viable con las adecuadas modificaciones fiscales para sustentarla.

Ciudadanos y su propuesta de reformar el sistema de cotización de los autónomos

Albert RiveraAlbert Rivera, presidente de Ciudadanos, ha deslizado en varias entrevistas una propuesta de reforma del actual sistema de cotización del trabajador autónomo que, en nuestra opinión, resulta muy acertada.

El trabajador autónomo depende de las fluctuaciones del mercado en cuanto a demanda y oferta de sus servicios para conseguir unos ingresos, teniendo que, en ocasiones, estirar hasta el infinito las horas de trabajo para poder cubrir los gastos, prescindiendo de vacaciones (si no se trabaja, no se ingresa), no pudiendo disfrutar de desempleo después de años trabajados y, en general, renunciando a otros derechos de los que sí gozan los trabajadores por cuenta ajena y asumiendo la incertidumbre y el riesgo de la actividad, muchas veces no por vocación y teniendo conocimientos suficientes para saber llevar una empresa, su empresa, sino por la necesidad de obtener ingresos cuando el mercado laboral no te ofrece expectativas de inserción.

Ante este panorama, el alegre discurso del Gobierno fomentando el autoempleo y el pobre respaldo ofrecido para iniciarse en ese camino (unos meses con reducción de cuotas, aplicable sólo a nuevas altas o tras 5 años de no ejercer la actividad) no dejan entrever un futuro halagüeño para este importante sector.

El sistema actual, de cuota fija y 265€/mes tomando la base de cotización mínima, es una losa para muchos profesionales que han visto mermados sus ingresos por la crisis y que han sufrido, y sufren, la pérdida de clientes por cese de actividad y el aumento de la competencia, a veces de forma desleal a través de la economía sumergida debido a que el propio sistema favorece ese juego.

Ciudadanos apuesta, primeramente, por diferenciar aquellos autónomos cuyos ingresos no llegan al Salario Mínimo Interprofesional. A éstos, se les dispensaría de abonar cuotas fijas y tributarían, a final de año, por un porcentaje fijo sobre sus ingresos netos.
Al resto, se le aplicaría un sistema de cuotas escalable para condicionar su contribución al nivel de ingresos de cada trimestre.
facturasPara complementar la propuesta, se propone establecer en la declaración de la Renta una deducción sobre las facturas a profesionales que las familias hayan abonado a lo largo del año, incentivando la petición de factura y obligando a darse de alta al profesional para poder emitirla, mas cuando dicho profesional ya no puede ampararse en que el sistema de cuota fija desincentiva el legalizar una actividad con ingresos bajos.

Este presumible descenso en las cotizaciones, que podría no ser tanto debido a que se legalizarían muchas actividades, se financiaría con fondos destinados a obras públicas planeadas (no admitidas a concurso ni en proceso de ejecución) pero de dudosa rentabilidad futura, y concretamente se ha puesto el ejemplo de líneas de AVE que apenas tienen viajeros y aeropuertos infrautilizados, algo de lo que España ha pecado mucho últimamente.

Pagas poco o nada cuando ganas poco, o nada. Pagas mas cuando ingresas mas. Parece de sentido común, algo que muchos países de nuestro entorno sí entienden y aplican, pero que aquí nadie ha querido dar un golpe sobre la mesa y plantearlo seriamente.